Jérez del Marquesado: Minas de Santa Constanza- Mina La Jerezana- Mina Diez

Vista general de las minas de Santa Constanza.

Las Minas de Santa Constanza, también conocidas como mina La Jerezana y, posteriormente, como Mina Díez, están situadas en Jérez del Marquesado, al noreste del núcleo urbano, en la vertiente sur de la Loma Lorita.

Fue una de las explotaciones mineras más importantes del Marquesado del Zenete y constituyen hoy un destacado ejemplo de patrimonio industrial de Sierra Nevada

La extracción de mineral en Jérez del Marquesado y Lanteira es conocida desde época romana, como evidencian los restos de la fortaleza de Alrutan, testimonio de la defensa de las explotaciones mineras del entorno.

Algunos investigadores consideran posible que estas explotaciones ya fueran explotadas durante el Reino nazarí de Granada.

La explotación no mantuvo una actividad constante a lo largo del tiempo, sino que atravesó distintas etapas de actividad y abandono.

Entre 1770 y 1808, la mina fue explotada, impulsando una importante actividad extractiva en la zona.

En 1850, Humberto Meersmans un acaudalado industrial belga dedicado a la explotación de hierro, plomo y cobre en Granada y Almería, adquirió las minas de Santa Constanza. 

Posteriormente, en 1865, fundó la fábrica de fundición San Fulgencio para el tratamiento del cobre argentífero de la zona, aunque la actividad quedó paralizada en 1874.

Más tarde, en 1888, la empresa minera Sociedad Jérez-Lanteira  con el ingeniero francés, Emile Bontoux, y el “capitalista belga” Hubert Meersmans promovió una nueva iniciativa. Impulsando nuevas instalaciones y tecnología avanzada para su época; Aire comprimido para la perforación, saltos de agua para general energía y nuevas galerías y pozos.

El complejo minero contaba con la mina, la fábrica y la fundición contando además  con una central hidráulica de aire comprimido.

Lo más destacado de esta fábrica-fundición es que, para su funcionamiento, no utilizaba carbón, sino aire comprimido, algo pionero en la época. Este aire era producido por una central instalada en el Barranco Alcázar, Canal de Salvero o Alcázar Inferior, desde donde era conducido hasta la mina.

La mina producía principalmente cobre. El mineral más importante explotado era la calcopirita, un sulfuro de cobre y hierro, aunque también se obtenían hierro y, en menor medida, plomo y plata asociados a algunos filones.

A pesar de la avanzada ingeniería empleada, la empresa terminó fracasando debido a varios factores: la escasez de mineral y la dificultad para sacarlo, la sequía (que redujo considerablemente la fuerza hidráulica) y la larga espera de la llegada del ferrocarril. Todo ello condujo al cierre de la explotación en 1895

Pero su historia no acaba ahí, en 1941, tras la Guerra Civil, comenzaron los trabajos de limpieza y acondicionamiento para reabrir la explotación, por la SECEM (Sociedad española de construcciones electro-mecánicas). Entre 1946 y 1955 la mina volvió a estar en producción. centrada sobretodo en reutilizar escombreras y desaguar la mina, hasta su cierre definitivo. Durante este periodo empezó a conocerse como Mina Díez.

La explotación contaba con numerosos filones, Británica, Corona, Juan el Bueno, San José, San Antonio, Santa Ana, Suzón y Buen Hijo. Destacando el Británica y el filón de Santa Ana, donde todavía se conserva el castillete metálico del pozo maestro Josefina, que llego a siete plantas, 150 metros de profundidad y 200 metros horizontales en algunas galerías.

Parte del mineral extraído fue llevado a una fábrica de Córdoba, donde se acuñaron las primeras pesetas conocidas popularmente como “rubias”, emitidas tras la Guerra Civil.

El entorno conserva todavía numerosos restos de la actividad minera: galerías subterráneas, pozos, hornos y chimeneas de fundición, así como el poblado minero con construcciones auxiliares de la mina como son la fragua, el taller, almacenes, oficinas y un edificio de planta circular cuya función aún no ha podido determinarse con certeza.

Destaca especialmente la casa del director de la explotación, una imponente vivienda con suelos de madera y una cuidada distribución interior. Contaba con una entrada principal y un segundo portal desde el que se accedía a las distintas habitaciones. En el centro de la casa se abría un amplio patio. Disponía además de una cocina equipada con fogones y horno de hierro, así como de un lavadero revestido con azulejos. Cada estancia tenía su propia chimenea y tanto el comedor como la capilla estaban decorados con pinturas murales. La vivienda incluía también una oficina presidida por una gran mesa de planos.

Aunque todos estos detalles hoy pueda parecer algo habitual, en aquella época suponía un elemento poco común y de cierto prestigio. Sin embargo, lo más llamativo de la vivienda era la capilla, a la que se accedía desde el patio interior.

Hoy en día, el conjunto minero se encuentra en un estado general de ruina y, durante las últimas décadas, ha sido utilizado como corral para ganado vacuno.

Actualmente, el recinto esta vallado y es utilizado como uso ganadero vacuno y es peligroso entrar como en cualquier recinto minero.

Castillete de servicio del pozo Josefina. Minas de Santa Constanza.

Castillete del pozo maestro Josefina sobre el filón Santa Ana, a la derecha la casa maquinas del pozo y a la izquierda el edificio de las oficinas.

Castillete de servicio del pozo Josefina. Minas de Santa Constanza.

Pozo maestro y casa de maquinas. El castillete era básicamente el "corazón mecánico visible" de la mina: sin él no se  podía sacar mineral ni mover a los mineros entre la superficie y las galerías


Viento de acero sujetando el castillete. Minas de Santa Constanza.
Viento de acero sujetando el castillete del pozo.


Casa máquinas del pozo maestra de las Minas de Santa Constanza.
Casa máquinas del pozo.


Interior de la casa maquinas. Minas de Santa Constanza.
Interior de la casa maquinas del pozo.
En esta estaba instalados los equipos mecánicos que hacían funcionar el pozo.

Interior de la casa maquinas del pozo. Minas de Santa Constanza.



Chimeneas y muros en la fundición. Minas de Santa Constanza.
Fundición de la mina.


Horno de la fundición, Minas de Santa Constanza.



Horno de la fundición. Minas de Santa Constanza.
Entrada al horno.


Chimenea cuadrada en la fundición de Minas de Santa Constanza.
Chimenea cuadrada.


Chimeneas cuadrada en la fundición de las Minas de Santa Constanza.



Chimenea redonda en la fundición de las Minas de Santa Constanza.
Chimenea redonda.


Chimenea redonda en la fundición de las Minas de Santa Constanza.



Chimeneas y galería en la fundición. Minas de Santa Constanza.



Chimeneas y Hornos en la fundición. Minas de Santa Constanza.



Entre la ventana la chimenea de ventilación del pozo. Minas de Santa Constanza.
Chimenea de ventilación del pozo.


Muros del edificio en la zona baja de la fundición.
Ventanales y muros en la zona baja de la fundición.


Ventana en la zona baja de la fundición.



Muros del edificio en la zona baja de la fundición.



Muros del edificio en la zona baja de la fundición.



Muros del edificio en la zona baja de la fundición.



Balsa de agua, Minas de Santa Constanza.



Balsa de agua, Minas de Santa Constanza.
Panorámica de Jérez y balsa de agua entre los dos chimeneas.


Muros y Sierra Nevada, mina de Santa Constanza.
Zona alta de la fundición con Sierra Nevada de fondo.


Galería que se comunica con el chimeneo, Minas de Santa Constanza.
Galería y chimenea de ventilación del pozo.
Su papel era mantener respirable el aire de la mina, creando una corriente de aire continua. Por el pozo entraba el aire fresco, circulaba por las galerías y salía por la chimenea. La chimenea era como el pulmón de la mina.


Galería hasta el chimeneo. Minas de Santa Constanza.



Boca del Chimeneo. Minas de Santa Constanza.
Boca de la chimenea.


Boca del Chimeneo. Minas de Santa Constanza.



Galería que se comunica con el chimeneo, Minas de Santa Constanza.
A unos metros mas abajo nos encontramos la misma galería que  baja al pozo y que  conectaba con la que sube al chimenea. 

Galería que baja al pozo  de las minas de Santa Constanza.



Oficinas de la mina. Minas de Santa Constanza.

Imagen de arriba: Apreciamos el edificio donde se ubicaban las oficinas en la planta superior, separadas por un pasillo central.
En la parte inferior de la imagen se observa un muro con un poyete de ladrillo. En su extremo derecho, donde finaliza la estructura, destacaba un hermoso muestrario de minerales

Vista del transformador, Sierra Nevada y las minas de Santa Constanza.
Vista del transformador, Sierra Nevada y las minas.


Vista del transformador y las minas de Santa Constanza.



Edificio de la Fragua en las minas de Santa Constanza.



Edificio de la Fragua en las minas de Santa Constanza.



Edificio de la Fragua en las minas de Santa Constanza.



Edificio de la Fragua en las minas de Santa Constanza.
Edificio de la Fragua, hoy en uso ganadero.


Taller en las minas de Santa Constanza.
Edificio donde se encontraba el taller.


Taller en las minas de Santa Constanza.
Grandes ventanales en el taller.


Taller en las minas de Santa Constanza.
El taller y almacén detrás, a la derecha el edificio circular.


Edificio circular en las minas de Santa Constanza.
Edificio circular.


Edificio redondo en las minas de Santa Constanza.
Puertas de ladrillo en el edificio circular.


Oficinas almacen en la instalaciones de la minas de Santa Constanza.
Oficina-almacén de control minero, donde se organizaban materiales, documentación o suministros por compartimentos y se atendía mediante una ventanilla.

Ventana con mirilla para controlar las entradas y salidas,
Estanterías para guardar; Documentos, fichas de trabajadores, vales, planos enrollados, bolsas o paquetes individuales, libros de cuentas o incluso efectos personales  de capataces/cuadrillas.

Oficinas almacen en la instalaciones de la minas de Santa Constanza.



Ventana con reja en una casa caída.



Viviendas caídas de los trabajadores de la mina.
Muros de las viviendas de los trabajadores de la  mina.


Muros de las viviendas caídas.



Edificio circular atreves de la ventana.



Muros de las viviendas de los trabajadores, minas de Santa Constanza.



La mina atreves de la ventana.



Jérez atreves de la ventana.



La calle  de la minas de Santa Constanza.
Toda esa calle que desembocaba en el pozo constituía el auténtico centro de actividad de la mina. Allí se alineaban las oficinas, la casa del Labrador, el botiquín y el cuarto de los guardias, situado en el pequeño solar que se ve entre la casa blanca del centro y el muro. La imagen, así entendida, no muestra únicamente un grupo de construcciones, sino una organización perfectamente articulada alrededor de la vida cotidiana y de la gestión del lugar

Calle  de la minas de Santa Constanza
En esta fotografía puede verse la calle desde una posición elevada, delimitada por un muro rematado con un poyete de ladrillo. Abajo donde vemos la cúpula de la capilla estaba la residencia del director.

Sierra Nevada, poblado minero.



La  cúpula de la residencia del director de las minas de Santa Constanza.
LLa casa dirección de la cúpula.


La  cúpula de la residencia del director. Minas de Santa Constanza.



Paredes pintadas en la casa direccional.Minas de Santa Constanza.
Pinturas del interior de la casa.


La  cúpula de la residencia del director. Minas de Santa Constanza.
Interior de la capilla. 
El 25 de febrero de 1870, D. Manuel de la Puente y González Naudín, en nombre de su padre, D. Pedro de la Puente, vecino de Madrid, solicitó el permiso y la correspondiente revisión de la capilla de Santa Constanza, construida en las minas del mismo nombre, para la celebración del culto y de las actividades religiosas propias del lugar. Este dato aparece recogido por J. Bautista Gómez Hernández en una de sus publicación de Facebook.


La  cúpula de la residencia del director. Minas de Santa Constanza.



La  cúpula de la residencia del director. Minas de Santa Constanza.



La  cúpula de la residencia del director. Minas de Santa Constanza.



La  cúpula de la residencia del director. Minas de Santa Constanza.



La  cúpula de la residencia del director. Minas de Santa Constanza.



La  cúpula de la residencia del director. Minas de Santa Constanza.

Dicen que abajo en las galerías, los hombres sudaban y maldecían en la oscuridad, pero al subir a la superficie por el castillejo del pozo, la mirada se les iba inevitablemente hacia el despacho de la capilla. Así llamaban con una mezcla de recelo y sarcasmo a la residencia señorial del director de la explotación. No sabemos si había fe ni compasión entre aquellas paredes; el director administraba la riqueza de Meersmans y la sociedad, con un indiferencia matemática, no sabemos si era sordo a los ruegos y puede que tan inalcanzable como el mismísimo cielo que coronaba su tejado o receptivo a los ruegos y tan alcanzable como el camino que conducía a su entrada.


Abandonamos las minas y el poblado minero con estas imágenes.

Yupi en el transformador, Minas de Santa Constanza.



Vista de las minas y escoriales de la mina de Santa Constanza.



Salida del sol en las Minas de Santa Constanza.



Sierra Nevada, Minas de Santa Constanza.



Sierra Nevada, Minas de Santa Constanza.